Degradación de batería en coche eléctrico: cuánto pierde al año
Degradación de batería en coche eléctrico: cuánto pierde al año
¿Cuánto se degrada la batería de un coche eléctrico al año?
Si estás valorando comprar un coche eléctrico (nuevo o coche eléctrico de ocasión), es normal que una de las primeras preguntas sea: “¿Cuánto dura la batería y cuánto se degrada con el tiempo?”.
La respuesta, con datos reales, es más tranquilizadora de lo que muchos creen: un análisis de Geotab (basado en telemática de más de 22.700 vehículos eléctricos de 21 marcas y modelos) sitúa la degradación media anual en torno al 2,3%.
En otras palabras: la batería pierde capacidad con los años, sí, pero lo hace de forma gradual y, en la mayoría de casos, el coche sigue siendo perfectamente utilizable durante mucho tiempo.
Qué es la degradación de la batería y por qué importa
La degradación de la batería es el proceso natural por el que una batería (normalmente de iones de litio) va reduciendo su capacidad de almacenar energía con el paso del tiempo y los ciclos de carga.
Esa “salud” se suele medir como SOH (State of Health). Un SOH del 80% significa, de forma práctica, que una batería de 60 kWh se comporta como si tuviera ~48 kWh de capacidad útil.
¿Por qué te interesa? Porque la capacidad útil influye directamente en la autonomía real y en el valor del coche, especialmente si hablamos de coche eléctrico segunda mano.
Degradación media: 2,3% anual (qué significa en autonomía)
Con una media del 2,3% al año, la pérdida acumulada tras varios años suele ser moderada. Geotab estima que, en promedio, una batería podría conservar alrededor del 81,6% de su capacidad tras ocho años.
Si extrapolamos a 10 años, el resultado típico rondaría aproximadamente el 79% (puede variar según modelo, uso, clima y carga). Esta idea encaja con la lectura general del estudio: la batería tiende a durar más que el ciclo de vida “normal” del vehículo para muchos propietarios.

El factor que más acelera el desgaste: la carga rápida (DC) frecuente
Aquí está la clave práctica: cómo cargas importa (y mucho).
Según los datos, los vehículos que usan de forma intensiva carga rápida en corriente continua (DC) por encima de 100 kW pueden llegar a una degradación media de hasta ~3% anual. En cambio, los que cargan principalmente en corriente alterna (AC) (por ejemplo, Wallbox en casa o punto lento) se mueven cerca de ~1,5% anual.
Lectura práctica: la carga ultrarrápida es excelente para viajar o salir de un apuro, pero si se convierte en rutina diaria, acelera el envejecimiento de la batería.
El “enemigo silencioso”: el calor (clima y temperatura)
El estudio también identifica el clima cálido como un factor adicional: operar o “dormir” habitualmente en zonas más calurosas puede suponer alrededor de +0,4% anual de degradación frente a climas templados.
Esto no significa que un eléctrico en una zona cálida sea mala idea; significa que conviene aplicar hábitos simples de cuidado (sombra, garaje, preacondicionamiento, etc.).
Buenas prácticas para alargar la vida útil de la batería (sin obsesionarse)
Sin entrar en reglas rígidas, estos hábitos suelen marcar diferencia:
- Prioriza la carga AC (Wallbox) en el día a día y reserva la DC rápida para viajes.
- Evita extremos mantenidos: no dejes el coche largos periodos al 100% o cerca del 0% de manera recurrente (sobre todo si va a estar parado).
- Cuida la temperatura: si puedes, aparca en sombra/garaje y minimiza exposiciones prolongadas al calor.
- Planifica la carga: si tu coche lo permite, programa para terminar cerca de la hora de salida (reduce tiempo “arriba del todo”).
- Conducción y uso realista: el objetivo no es “mimar” el coche a costa de la usabilidad, sino equilibrar comodidad y salud de batería.

¿Y si vas a comprar un coche eléctrico de ocasión?
Si estás buscando un vehículo eléctrico seminuevo o de segunda mano, la batería no debería frenarte, pero sí conviene comprar con criterio. Recomendaciones habituales:
- Solicita diagnóstico/lectura de SOH o informe de estado de batería cuando sea posible.
- Revisa el historial de carga (si hay evidencia de abuso de carga rápida continua).
- Valora el uso previo y el clima (por ejemplo, coche que ha pasado años en calor extremo).
- Ten en cuenta que muchos fabricantes cuentan con garantías específicas de batería (condiciones varían por marca/modelo).
En un concesionario especializado, la ventaja es poder acceder a una compra más controlada y con asesoramiento: autonomía, hábitos de carga, coste de uso, y encaje con tu rutina (ciudad, carretera, viajes).
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Se degrada mucho la batería de un coche eléctrico?
En media, no. Un análisis con datos reales sitúa la degradación en torno al 2,3% anual, con variaciones por modelo y uso.
¿La carga rápida daña la batería?
La carga rápida no es “mala” por sí misma, pero su uso frecuente y a alta potencia se asocia a una degradación más rápida (hasta ~3% anual en perfiles intensivos), frente a ~1,5% en carga AC predominante.
¿El calor afecta a la autonomía y a la degradación?
Sí. En climas cálidos se observa un impacto adicional aproximado de 0,4% anual frente a zonas templadas.
¿A partir de qué porcentaje hay que cambiar la batería?
No hay una cifra única. Depende del uso y de la autonomía que necesites. Muchas baterías siguen siendo plenamente válidas con niveles de SOH inferiores a 100% durante años.